Ya está aquí el Ramadán y para todos aquellos árabes que se encuentran lejos de su tierra pero quieran disfrutar de sus típicos dulces les traigo una receta muy fácil de hacer. Me la ha dado mi amigo marroquí, directamente de las manos de su madre. La receta sólo tiene un pero: el agua de flores. Yo no la encontraba por ningún lado, supermercados "normales" vamos, así que me la trajo mi amigo de marruecos. Pero no os desaniméis que él dice que en las carnicerías árabes la venden y más ahora, cuando los dulces son tan demandados.
200gr almendra en polvo
50 gr de mantequilla
4 cucharas de azúcar glasé
1 cuchara de agua de flores
1 cuchara de canela en polvo
10 hojas de pasta brick
miel
2 huevos
aceite para freír
Derretimos la mantequilla, podemos usar el microondas. Mezclamos la mantequilla con la almendra, el azúcar glasé, el agua de flores y la canela. Movemos hasta conseguir una masa conjunta.
Se coge una hoja brik, se corta por la mitad haciendo un semicirculo y luego se dobla la parte curva hacia la plana. En un lado se pone una cucharada de la masa y se va doblando haciendo triángulos. La última parte se unta con la yema del huevo que habremos separado de la clara. Esto hará que se pegue y se selle la masa. Por si no os queda muy claro os pongo las fotos con el paso a paso.
Una vez están todos los triángulos hechos ponemos a calentar el aceite. Se fríen los labriwat hasta que estén dorados. Los escurrimos de aceite y se meten en un recipiente lleno de miel, se dejan allí por lo menos 1 minuto para que absorban bien la miel y por dentro queden muy jugosas. Si la miel os resulta muy empalagosa podéis rebajarla con un poco de agua. Ya solo queda sacarlos y dejarlos escurrir. Fácil ¿no?
Esta receta también se puede hacer con avellanas en vez de almendras
